‘Luchan por la vida’ con una sonrisa

Luchamos por la vida es una organización que actúa en España, pero que nos involucra a much@s en todo el mundo. Su inspiradora y fundadora fue Almudena Ruiz Pellón, una joven a quien en 2005 y cuando sólo tenía 29 años se le detectó cáncer de mama. En 2011 y tras alcanzar la cima de Peña Vieja, la cumbre más alta de Cantabria, Almudena emprendió su viaje de regreso a la casa del Padre, pero su misión continúa.
Como ellos mismos se autodescriben: “Somos un grito de esperanza que Almudena Ruiz inculcó a miles de personas. Luchamos por la Vida porque queremos vivir y gozar de buena salud para ser felices”.
Y así, sus dirigentes y miembros están por celebrar este sábado en Los Corrales de Buelna, Cantabria, su quinta marcha solidaria con la que conmemoran otro año más de apoyar y recordar que su esencia es la lucha contra el cáncer con una sonrisa. Para demostrarlo, nos comparten este video:

Para @LuchamosxlaVida mi reconocimiento y mi gratitud por todo cuanto realizan. ¡Son unos campeones!

En México aumentan 28% los casos de cáncer de mama

La noticia no es linda ni siquiera alentadora. Detrás de este resultado se esconden muchos factores. A vez, quizá, la falta de claridad en las campañas de información sobre la enfermedad que todavía hablan de prevención cuando ello no es real; o tal vez la falta de compromiso de cada mujer consigo misma, para abrazar la autoexploración como un hábito mensual indispensable o el dejar miedos atrás y acudir cada año -o cuando sea necesario- a consultar a un oncólogo especializado en cáncer de mama.
Razones puede haber muchas. Lo cierto es que en los últimos 13 años los casas de cáncer de mama en México registran un aumento de 28 por ciento, según informó Jaime de la Garza, investigador clínico del Instituto Nacional de Cancerología (INCan).
De acuerdo con sus cifras, presentadas en una conferencia de prensa, en el año 2000 se registraron 3,955 muertes por cáncer de mama; en 2006, 4,461, y en 2012, 5, 217, lo cual ha convertido a este padecimiento en la primera causa de muerte en mexicanas mayores de 25 años.
Y entonces, yo pregunto, ¿dónde queda la efectividad de las campañas informativas? ¿de las campañas que invitan a ¡Tocar!? ¿de las colectas a través de la compra de productos rosa? Los mensajes se conocen, pero ¿por qué no estamos aplicando las recomendaciones?
Para De la Garza, uno de los mayores problemas es que 68 por ciento de los casos se detecta en mujeres de 50 años o mayores, lo cual significa que el cáncer está en etapa avanzada o metastásica, y las soluciones clínicas son escasas, sino es que nulas.
En México mueren al día 10 mujeres con cáncer de mama en fase metastásica, es decir, que ha invadido otras partes del cuerpo.
De acuerdo con el ex director del INCan, en las mujeres mexicanas, este cáncer se presenta 10 años (entre los 35 y 40) antes que en mujeres de otras partes del mundo, lo que significa que al momento de detectarse ha tenido un desarrollo de por los menos una década.
Al respecto, el también hematólogo indicó que para que un tumor alcance un centímetro de diámetro, medida en la que se le puede detectar con una autoexploración mamaria, han pasado 10 años de formación de células malignas en el organismo.
Sobre esta diferencia con respecto a las mujeres de otros países, sobre todo desarrollados, el investigador explicó que las mexicanas tenemos la primera menstruación a una edad temprana, entre los 10 y 12 años, y alcanzamos la menopausia hasta los 50 años, lo cual provoca un período muy prolongado de secreción de hormonas (estrógenos), que, algunos investigadores han propuesto como detonantes del cáncer de mama.
Por tal motivo, De la Garza recomendó acudir al médico en caso de detectar alguna malformación en las mamas por más pequeña que sea, pues es un padecimiento silencioso que cuando hace su aparición queda muy poco tiempo para solucionarlo.
También recalcó la importancia de que todas las mujeres de 40 años y mayores se realicen una vez al año una mastografía, pues en países como Estados Unidos, 95 por ciento de los casos detectados en etapa temprana se curan.

Cada día más jóvenes en EU generan cáncer de mama

La información, sin duda, mueve a la reflexión. ¡Ojalá también lo hiciera a la acción! Lo cierto es que en Estados Unidos el cáncer de mama metastásico en mujeres de 25 a 39 años ha aumentado en los últimos 30 años, según un estudio publicado esta semana en el Journal of the American Medical Association.
Según la investigación, que fue divulgada por la agencia AFP, los casos pasaron de 1.53 por 100,000 habitantes en 1976 a 2.90 en 2009; lo que representa un incremento promedio ponderado de 2.07 por ciento en ese lapso.
Aunque es un aumento relativamente pequeño, “la tendencia no muestra evidencia de disminución y puede indicar un incremento de la importancia epidemiológica y clínica”, escribieron los autores del estudio, dirigido por Rebecca Johnson, del Hospital Infantil de Seattle y la Universidad de Washington.
Las estadísticas utilizadas para el estudio provienen de los registros de tres institutos nacionales de vigilancia, epidemiología y resultados finales de cáncer.
“La trayectoria de la tendencia de la incidencia predice que un número cada vez mayor de mujeres jóvenes en Estados Unidos presentarán cáncer de mama metastásico en un grupo de edad que ya tiene el peor pronóstico, rutinas de detección no recomendadas, un seguro mínimo de salud, y la mayor cantidad de años potenciales de vida”, según los autores.
Los investigadores encontraron que el mayor repunte se produjo entre las mujeres de entre 25 y 34 años, con incrementos cada vez más pequeños en las mujeres mayores, medidos en intervalos de cinco años. “No hubo aumento estadísticamente significativo de la incidencia en mujeres mayores de 55 años”, escribieron.
Para las mujeres de entre 25 y 39 años, los aumentos fueron “estadísticamente significativos” en mujeres negras y blancas no hispanas desde 1992, cuando los datos de raza y el origen étnico empezó a estar disponible en los datos utilizados.
“Cualquiera que sean las causas -y es probable que haya más de una- la evidencia observada del aumento de la incidencia de cáncer de mama avanzado en mujeres jóvenes exigen corroboración y puede ser mejor confirmada con los datos de otros países”, señalaron los autores.

Mi opinión
Como bien dicen lo más seguro es que sean varias las causas del mayor número de mujeres con el padecimiento y sí, cada vez más jóvenes. Sin embargo, el tema no es exclusivo de Estados Unidos. Lo mismo ocurre en otras naciones.
Así que es momento de actuar, de cambiar patrones de nutrición, de regresar a los básicos en la alimentación, procurando disminuir el consumo de proteína animal y, en la medida de lo posible, adquirir alimentos orgánicos. Siento que con ello estaríamos dando un gran paso que se sumará al ejercicio diario, a la autoexploración mensual y a la visita periódica a un oncólogo experto en mama para disminuir la incidencia o, al menos, lograr una detección más temprana.
¿Cómo ves? ¿Cuál es tu opinión al respecto?

La importancia del diagnóstico temprano: menor recurrencia

Suena lógico decir que si se logra un diagnóstico precoz del cáncer de mama las posibilidades de sanar aumentan, pero no es sólo eso. De acuerdo con el Instituto Nacional de Cancerología (INCAN) de México, aquellas pacientes con diagnósticos tardíos, fase III, muestran una recurrencia en la enfermedad de entre 65 y 70 por ciento.
Ante lo que oncólogos llaman un “cáncer localmente avanzado” o etapa III, crece la posibilidad de recaer tras una cirugía o tratamiento.
“Si a la paciente se le diagnostica en estado clínico I y II, las posibilidades de que ella vaya a tener recurrencia (que después de tratamiento vuelva a aparecer el cáncer) son muy remotas, menos del 5 o 10 por ciento”, dijo Jaime de la Garza, del Incan, citado por la prensa mexicana.
Pero quienes “llegan en fase III, más del 50 por ciento probablemente, van a tener problema de recurrencia”, aseguró.
Los casos clasificados en etapa IV son los que tienen metástasis, o presencia de células cancerosas en otros órganos, generalmente pulmón, riñón y huesos, además de mama.
“El diagnóstico temprano es lo importante”, insistió el oncólogo.

De regreso

Han pasado algunas semanas desde la última vez que compartí algo en este blog. Diversos son los motivos que me alejaron temporalmente de esta actividad. Por fortuna, ninguno que pueda ser considerado como “grave” o “delicado”. Tal vez sólo necesité un poco de espacio para asimilar los cambios en mi vida.
Desde finales de 2011 mi vida se transformó con la cirugía a la que me sometí (donde descubrieron muy a tiempo que había cáncer de mama). Físicamente fue el mayor de los cambios que he vivido desde entonces, pero no ha sido el único.
También a finales de 2011, cuando prácticamente iniciaba los ciclos de quimioterapia, mi vida familiar se alteró y desde entonces he aprendido a estar conmigo y con mis dos hijos adolescentes, creando una nueva relación de amor, de complicidad, de apoyo, de la que aprendo y me fortalece cada día.
Todo 2012 estuve en tratamientos de quimioterapia y radioterapia, y salí muy bien librada. La experiencia fue fuerte, pero también lo son las recompensas que me regaló: aprendí a valorar la salud que tengo y, sobre todo, aprendí a valorarme, a reconocerme y a estar en armonía conmigo y con los demás.
En esa etapa me di cuenta de mi fortaleza y del poder que tengo, lo que -por fortuna- no es exclusivo para mí. Tod@s los seres humanos tenemos un gran poder interior y sólo depende de cada un@ elegir usarlo o el para qué y cómo emplearlo. En mi caso, elegí usarlo para sanar y sanarme; para estar en paz y ver la vida con otros ojos, agradeciendo cada minuto como una posibilidad de creación.
Si alguien lo ha olvidado o si no lo sabía, soy una mujer que trabaja y me siento muy orgullosa de mí porque durante todo el proceso para recuperar mi salud nunca, ningún día, dejé de laborar. Agradezco que en esa época, la empresa en la que prestaba mis servicios me permitió trabajar a distancia, hacer el famoso home office acorde a mi actividad profesional, y estoy convencida de que esto fue fundamental en mi recuperación.
Sin embargo, al iniciar 2013 y ya plenamente recuperada -aun cuando sigo un tratamiento que incluye cinco años de medicamento diario, estudios periódicos y visitas programadas con los oncólogos-, nuevamente llegó un cambio a mi vida: me despidieron de mi trabajo. Las razones que argumentó mi jefe fueron de tipo financiero: el grupo editorial en el que laboraba estaba en crisis y optó por un recorte de personal y yo fui de las elegidas…
De alguna manera sé que todo lo vivido me ha permitido aceptar las cosas en amor, entendiendo que todo pasa para algo en mi vida y que cuando una puerta se cierra, otras se abrirán y serán lo que requiero en eso momento.
Así, dediqué el mes de enero para descansar, para consentirme y prepararme para empezar una nueva época. En febrero inicié algunas actividades laborales, todas de las llamadas freelance, y hoy me siento preparada para seguir adelante en salud, en amor, en armonía y confiando en que puedo crear la vida que merecemos mis hijos y yo.
Agradezco a tod@s l@s que en estas semanas me preguntaron por el blog y su futuro, y a quienes aguardaron con paciencia. Hoy estoy de regreso y seguiré buscando contenidos oportunos, de calidad, que puedan servir de guía a mujeres y hombres o que al menos les recuerden que el cáncer de mama es curable si se detecta a tiempo, en sus fases iniciales, y para ello la autoexploración mensual es fundamental.
Abrazos de corazón a corazón.