Algunos mitos sobre el cáncer de mama

A dos semanas de que se conmemore el Día Mundial de la Concientización sobre el  Cáncer de Mama, la información sobre esta enfermedad -que podría padecer una de cada ocho mujeres- abunda gracias a los medios de comunicación y redes sociales. Sin embargo, ha resultado insuficiente para acabar con algunos de los mitos que impiden aumentar la estadística de detección temprana.

¿Cuáles son algunos de ellos? Aquí te los presentamos:

° El cáncer de mama es prevenible.
Falso: Uno de los médicos que he tenido la fortuna de conocer es Gerardo Castorena. Él es director de la clínica de mama del Hospital ABC Santa Fe y es autor de un libro sobre el tema. En varias partes del texto explica que el cáncer de mama no es prevenible. “A lo largo de mi carrera, he escuchado cientos de veces la frase: ‘prevención de cáncer de mama’. He oído incluso a médicos de otras especialidades hablar acerca de este tema. De todos los mitos, quizá este sea el más absurdo. Si supiéramos cómo prevenir el cáncer de mama hace varios años que habrían salido campañas masivas para implementar un programa de prevención. “Desafortunadamente no existe una forma de prevención. Se pueden eliminar ciertos factores de riesgo, pero eso no garantiza que la enfermedad no se presente”.

° Las mujeres sin antecedentes familiares no tienen riesgo de padecer cáncer de mama.
Falso.  Si bien el hecho de que no haya antecedentes familiares de esta enfermedad disminuye uno de los factores de riesgo, esto no garantiza que una mujer no pueda desarrollarla. Dos terceros partes de los casos documentados en México corresponden a mujeres sin antecedentes familiares. Por eso es muy importante que se autoexplore mensualmente y que acuda a sus citas médicas con toda oportunidad.
° Las jóvenes no desarrollan cáncer de mama, que es una enfermedad de mujeres mayores.
Falso. Cada vez es mayor la incidencia en mujeres jóvenes. De hecho, la edad para iniciar los chequeos con una mamografía anual se han reducido de 50 años a 40 o 35 dependiendo el oncólogo que consultes y los factores de riesgo que acumules.
° Los factores de riesgo pueden ser reducidos o eliminados.
Cierto y Falso:
Me explico. Los dos principales factores de riesgo no pueden ser eliminados: ser mujer y envejecer. Sin embargo, hay otros -como evitar el sobrepeso y la obesidad, hacer ejercicio para dejar el sedentarismo, tener la precaución de que las  terapias hormonales (anticonceptivas, por ejemplo) no se prolonguen más allá de cinco años, entre algunos más-, que sí pueden ser controlados por cada mujer, porque son una elección personal.
Lo mismo ocurre con desarrollar el hábito de la autoexploración, acudir con un especialista anualmente (de preferencia con un oncólogo especializado en cáncer de mama) y seguir sus indicaciones, porque esto permitirá una detección temprana en caso de que la enfermedad se desarrolle. Es la elección y la propia responsabilidad las que nos llevan a hacerlo.
° Un diagnóstico de cáncer de mama equivale a una sentencia de muerte.
Falso: Cuando el cáncer es detectado en sus primeras etapas, la posibilidad de sanar es de más de 90 %. Algunas fuentes dicen que hasta 98 %. Por eso los médicos piden enfocar las campañas a la autoexploración, como un camino eficaz para lograr diagnósticos tempranos de la enfermedad.
° Senos sin dolor… entonces puedo pensar que estoy libre de enfermedad.
Falso: En sus etapas iniciales, el cáncer no produce dolor. De ahí que sea necesario un estudio como la mamografía para determinar la posible presencia de un tumor.
° Cualquier “bolita” en el seno signfica cáncer.
Falso: Hasta un 80 % de los “bultitos” o “bolitas” que puedes detectar en el seno durante la autoexploración son benignos y no se les relaciona con cáncer. Generalmente se les conoce como fibroadenomas.

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