La lactancia reduce el riesgo de cáncer de mama

Salud y vidaEn este sábado en el que en México se celebra el Día de las Madres me parece más que oportuno recordar que -independientemente de las ventajas que la lactancia tiene en los recién nacidos y bebés-, cada vez se reafirma más el hecho de que amamantar es muy benéfico para la mujer, ya que reduce el riesgo de generar enfermedades como el cáncer de mamá, el cáncer de ovario y la osteoporosis.

Los especialistas insisten en que toda mujer que da a luz puede amamantar a su recién nacido, aunque la producción de leche parezca insuficiente, dados los beneficios para la sana nutrición del bebé y de salud materna.

Inclusive, dicen, la lactancia debe mantenerse hasta los dos años y darse de manera exclusiva hasta los seis meses, ya que ello permite que el bebé tenga un adecuado crecimiento y desarrollo libre de padecimientos como infecciones, alergias, diabetes y obesidad, al igual que permite un mejor desarrollo mental e intelectual.

De ahí que cada vez es más frecuente que en hospitales y clínicas, públicas y privados, operen grupos o clubes que fomentan la capacitación de las futuras madres en técnicas de lactancia materna. Ahí, les hablan de las ventajas que tiene ese práctica, no sólo en la prevención de enfermedades, sino también en la disminución del sangrado postparto y en la recuperación del peso.

Las únicas contraindicaciones para evitar la lactancia son:

  • Si la mamá vive con VIH
  • Si tiene herpes en los senos
  • Si está en tratamiento de radioterapia o quimioterapia
  • Si el bebé muestra Galactosemia y Fenilcetonuria

Es normal que durante el proceso de inicio de lactancia la mujer tenga dudas y crea que no puede amamantar a su bebé, pero si se acompaña de una adecuada asesoría el proceso es exitoso. La información está; sólo requieres buscarla y poner manos a la obra…

¿El cáncer de mama es prevenible?

A lo largo de años he escuchado, leído, visto campañas en las que se invita a las mujeres a “prevenir” el cáncer de mama, a incorporar a su vida la autoexploración y acudir al médico cada año como una medida de “prevención”, pero ¿qué creen? Hace un año, apenas horas después de la mastectomía que me practicaron, entendí algo que confirmé meses más tarde: el cáncer de mama no es prevenible, y decir lo contrario podría entrar en la categoría de mitos.
Sé que el concepto resulta difícil de asimilar así “de bote pronto”; al menos se requiere de un tiempo para reflexionarlo, pero una vez que lo haces te das cuenta de que es cierto y, además, tiene lógica. Ahora te comparto por qué. 
Empecemos con el principio. ¿Qué significa prevenible que, junto con prevención, viene de prevenir?
Bueno, el diccionario de la Real Academia de la Lengua lo explica y muy bien:
prevenible.
1. adj. Que se puede prevenir (‖ evitar). Patologías, enfermedades prevenibles.
prevenir. (Del lat. praevenīre).
1. tr. Preparar, aparejar y disponer con anticipación lo necesario para un fin.
2. tr. Prever, ver, conocer de antemano o con anticipación un daño o perjuicio.
3. tr. Precaver, evitar, estorbar o impedir algo.

Y ya no le sigo porque tiene muchas más acepciones.
El tema aquí es que el cáncer de mama no es prevenible, no es evitable, al menos en términos médicos, científicos, que es a lo que hoy haré referencia.
Hasta ahora la Ciencia no ha establecido por qué algunas mujer sí lo desarrollarán (desarrollaremos) y otras no. Sí, por supuesto, saben que hay factores de riesgo que aumentan o reducen las posibilidades de generarlo, y que hay prácticas como la autoexploración mensual, la visita al especialista y el realizarse una mamografía a partir de los 40 años, o cuando lo establezca el médico, contribuyen a una detección temprana y con mejores expectativas de cura.
También, es un hecho que lo que sí está en nuestras manos, literalmente, es reducir o eliminar esos factores de riesgo; al menos los controlables (como hacer ejercicio, mantener un peso adecuado, alimentarnos sanamente), porque hay un par que resulta fuera de control: ser mujer y envejecer.
Pero, con toda honestidad, debo decirte que habrá quienes cumplan al pie de la letra con todas las recomendaciones médicas y aún así lo generarán. Nada garantiza aún que el cáncer de mama sea cien por ciento evitable.
La buena noticia, porque sí hay buenas noticias en este tema, es que si se cumplen las observaciones médicas y se reducen los factores de riesgo, si aparece la enfermedad habrá una detección oportuna y mayores expectativas de cura.
Entonces, desde mi punto de vista, sería muy conveniente informarnos en la verdad y pedir a los médicos a los que acudimos, a las autoridades y a las organizaciones que apoyan a las mujeres con cáncer de mama que cambien el discurso. Así, crearán, crearemos, una gran diferencia porque empezaremos a hablar de detección temprana en vez de prevención… y disminuirán las “sorpresas”, como la que yo me llevé hace poco más de un año.

Algunos mitos sobre el cáncer de mama

A dos semanas de que se conmemore el Día Mundial de la Concientización sobre el  Cáncer de Mama, la información sobre esta enfermedad -que podría padecer una de cada ocho mujeres- abunda gracias a los medios de comunicación y redes sociales. Sin embargo, ha resultado insuficiente para acabar con algunos de los mitos que impiden aumentar la estadística de detección temprana.

¿Cuáles son algunos de ellos? Aquí te los presentamos:

° El cáncer de mama es prevenible.
Falso: Uno de los médicos que he tenido la fortuna de conocer es Gerardo Castorena. Él es director de la clínica de mama del Hospital ABC Santa Fe y es autor de un libro sobre el tema. En varias partes del texto explica que el cáncer de mama no es prevenible. “A lo largo de mi carrera, he escuchado cientos de veces la frase: ‘prevención de cáncer de mama’. He oído incluso a médicos de otras especialidades hablar acerca de este tema. De todos los mitos, quizá este sea el más absurdo. Si supiéramos cómo prevenir el cáncer de mama hace varios años que habrían salido campañas masivas para implementar un programa de prevención. “Desafortunadamente no existe una forma de prevención. Se pueden eliminar ciertos factores de riesgo, pero eso no garantiza que la enfermedad no se presente”.

° Las mujeres sin antecedentes familiares no tienen riesgo de padecer cáncer de mama.
Falso.  Si bien el hecho de que no haya antecedentes familiares de esta enfermedad disminuye uno de los factores de riesgo, esto no garantiza que una mujer no pueda desarrollarla. Dos terceros partes de los casos documentados en México corresponden a mujeres sin antecedentes familiares. Por eso es muy importante que se autoexplore mensualmente y que acuda a sus citas médicas con toda oportunidad.
° Las jóvenes no desarrollan cáncer de mama, que es una enfermedad de mujeres mayores.
Falso. Cada vez es mayor la incidencia en mujeres jóvenes. De hecho, la edad para iniciar los chequeos con una mamografía anual se han reducido de 50 años a 40 o 35 dependiendo el oncólogo que consultes y los factores de riesgo que acumules.
° Los factores de riesgo pueden ser reducidos o eliminados.
Cierto y Falso:
Me explico. Los dos principales factores de riesgo no pueden ser eliminados: ser mujer y envejecer. Sin embargo, hay otros -como evitar el sobrepeso y la obesidad, hacer ejercicio para dejar el sedentarismo, tener la precaución de que las  terapias hormonales (anticonceptivas, por ejemplo) no se prolonguen más allá de cinco años, entre algunos más-, que sí pueden ser controlados por cada mujer, porque son una elección personal.
Lo mismo ocurre con desarrollar el hábito de la autoexploración, acudir con un especialista anualmente (de preferencia con un oncólogo especializado en cáncer de mama) y seguir sus indicaciones, porque esto permitirá una detección temprana en caso de que la enfermedad se desarrolle. Es la elección y la propia responsabilidad las que nos llevan a hacerlo.
° Un diagnóstico de cáncer de mama equivale a una sentencia de muerte.
Falso: Cuando el cáncer es detectado en sus primeras etapas, la posibilidad de sanar es de más de 90 %. Algunas fuentes dicen que hasta 98 %. Por eso los médicos piden enfocar las campañas a la autoexploración, como un camino eficaz para lograr diagnósticos tempranos de la enfermedad.
° Senos sin dolor… entonces puedo pensar que estoy libre de enfermedad.
Falso: En sus etapas iniciales, el cáncer no produce dolor. De ahí que sea necesario un estudio como la mamografía para determinar la posible presencia de un tumor.
° Cualquier “bolita” en el seno signfica cáncer.
Falso: Hasta un 80 % de los “bultitos” o “bolitas” que puedes detectar en el seno durante la autoexploración son benignos y no se les relaciona con cáncer. Generalmente se les conoce como fibroadenomas.

¿(Des)Informando sobre el cáncer de mama?

La mastografía o mamografía está considerada como la “prueba reina” en la detección del cáncer de mama. Sin embargo, la mayoría de las mujeres (de todas las edades) se rehúsa a someterse periódicamente a este estudio, aun cuando se lo recomiende o prescriba un especialista.
Muchos son los mitos -y chistes- que rodean a esa prueba: que si el dolor es insoportable, que si para aguantarla antes debes practicar con la puerta del refrigerador, que si “truena” los implantes… y, más recientemente, que puede ser causa de cáncer de tiroides.
La mayoría de estos mitos son alimentados en los medios masivos de comunicación y en las redes sociales, ya que mensajes sin fundamento se vuelven virales y, por alguna razón que se antoja extraña, pareciera que la mente de las mujeres (y de los hombres) está más abierta a creer mentiras, a pensar mal, que a confiar en los profesionales médicos.
“Será posibleeee???!!! Mujeres: Leer por favor!!! IMPORTANTE!!!!!!!!!!!!!!!!! “Importante comentarle a todas las mujeres: nuestras hijas, nietas, sobrinas, madres y las miles de amigas, y amigos para que lo comenten con sus respectivas mujeres. “El miércoles, el Dr Oz hizo un programa mostrando porqué el Cáncer de Tiroides se está expandiendo rápidamente entre las mujeres. Allí expresó que posiblemente sea consecuencia de las radiografías dentales y las MAMOGRAFÍAS”. Esto es parte de un mensaje que circula profusamente por las redes sociales sin que quienes lo reproducen se detengan siquiera un minuto para pensar si estas afirmaciones son ciertas o, mínimo, si no habrán sacado de contexto el mensaje del Dr. Oz en su programa ni cuándo fue su trasmisión (el miércoles sí, pero de qué semana).
Y, por si esos mensajes “virales” fueran insuficientes, el 5 de septiembre, el canal 2 de Televisa trasmitió el capítulo del programa “La Rosa de Guadalupe”, titulado Tú eres mi única fuerza, en el que se hace referencia a que el cáncer de tiroides se asocia a la exposición de radiaciones rutinarias, como la mastografía, cuando esta se realiza “sin protección” para el área de la tiroides. El programa concluye que “muchas mujeres” desarrollan cáncer de tiroides, por realizarse mastografías sin protección y animando a “luchar” para dar a conocer que la radiación causada por mastografías causa cáncer de tiroides.
Por tratarse de un programa trasmitido en televisión abierta y alcance nacional, el mensaje llegó a millones de mujeres que sumaron más razones para evitar someterse a estudios tal y como se los haya indicado su médico.

Pero ¿qué dicen la ciencia y las autoridades de Salud?

La secretaria federal de Salud emitió un comunicado de prensa para desmentir la relación entre la mastografía y el cáncer de tiroides. Al parecer no tuvo ni la misma difusión ni el impacto de los mensajes en el programa televisivo y las redes sociales.
“Esta información carece de evidencia científica, puesto que los estudios de revisión  afirman que la protección del área tiroidea durante la mastografía es innecesaria y puede incrementar la necesidad de estudios adicionales o tomas repetidas”, asegura.
Las autoridades federales afirman que en los últimos 10 años la mortalidad por cáncer de tiroides se ha mantenido estable en hombres y mujeres, pese al aumento en la cobertura de detección con mastrografía en mujeres de 40 años y más.

La Secretaría de Salud asegura que la técnica de radiación para la toma de placas se dirige directamente a la glándula mamaria sin afectar la tiroides. Además, la radiación dispersa que durante el estudio se genera en la habitación es mínima y equivale a la exposición por media hora a la radiación ambiental, lo que no representa un riesgo adicional para la glándula tiroides.
Más aún, “la protección cervical para radiación sugerida para proteger el área, además de no tener ningún beneficio durante la toma de mastografía, puede disminuir la efectividad de la prueba para detectar un cáncer”.

Esta figura, divulgada por la secretaría federal de Salud y tomada del libro Mammography and the risk of thyroid cancer, de Hendrick Sechopoulos I. (marzo 2012), muestra una imagen mastográfica tomada con protección cervical (izquierda) y una convencional (derecha). En la primera, puede apreciarse que la protección cervical oculta un área de la mastografía en la cual pudieran localizarse imágenes sugestivas de cáncer de mama y, por lo tanto, el diagnóstico hecho a partir de esa sería falso.
“Es importante reafirmar que con base a la evidencia disponible se concluye que la toma de mastografía NO incrementa el riesgo de padecer cáncer de tiroides y por tanto, no es necesario protección del cuello durante la toma de mastografía, ya que no tiene justificación técnica, ni  científica”, dice la secretaría federal de Salud.

Tal vez la estrategia para invitar a las mujeres a que se autoexploren y sometan a los estudios de imagen que les digan los médicos deberá incluir un mensaje en los siguientes términos:  ¡¡¡¡¡IMPORTANTE!!!!!!!! Mujeres: Leer por favor!!! IMPORTANTE!!!!!!!!!!!!!!!!! “Es importante comentarle a todas las mujeres: nuestras hijas, nietas, sobrina, nietas, amigas, amores, que deben autoexplorarse cada mes para detectar cualquier posible cambio en sus senos. Mujer, por amor a ti: ¡¡¡¡¡TÓCATE!!!!

El cáncer de mama también afecta a los varones

El cáncer de mama es una enfermedad asociada a la mujer, pero no es exclusiva de ella. El hombre también puede desarrollarla. En México, las estadísticas hablan de un varón con cáncer de mama por cada 999 mujeres.

La enfermedad es la misma para mujeres y hombres, y presenta similitud en ambos casos. Sin embargo, los recientes resultados del mayor estudio genómico realizado sobre el tumor de mama masculino revela que la patología puede ser diferente en hombres y en mujeres, lo que permitirá diseñar un tratamiento específico para ellos.

Los resultados del estudio fueron publicados en Nature Genetics. Los investigadores identificaron un gen relacionado con el cáncer de mama masculino, el RAD51B, que puede aumentar hasta en un 50 % el riesgo de desarrollar la enfermedad.

El hallazgo es importante no sólo para los varones; también puede ayudar a los investigadores a comprender las causas del mismo tumor en las mujeres. Durante años, los científicos han descubierto diversas variaciones genéticas en la enfermedad, pero con una incidencia baja en su desarrollo. Por lo que, si al final se confirma que la nueva variante genética en hombres, el RAD51B, puede ser un factor de riesgo para las mujeres se abriría una ventana de oportunidad para desarrollar nuevos tratamientos.

El diario digital lavozdegalicia.es precisa que para la investigación se realizó el estudio del genoma completo en 823 varones con cáncer de mama y se investigaron 447,000 cambios genéticos, que fueron comparados con los de otros 3,000 genomas de personas libres de la enfermedad. Los resultados fueron confirmados en 438 pacientes.

El trabajo es parte de un proyecto de colaboración internacional entre Estados Unidos, Australia y varios países europeos, entre ellos España. Las muestras de pacientes gallegos se tomaron en los hospitales de Santiago y Vigo, ya que en la investigación participaron los médicos Manuela Gago Domínguez, de la Fundación Pública Gallega de Xenómica, y Esteban Castelao, de la Unidad de Oncología Genética del Complejo Hospitalario Universitario de Vigo, quienes contaron con la colaboración de Ángel Carracedo.

En sus palabras

“Los resultados también pueden ayudar a entender las causas del cáncer de mama en mujeres, ya que podemos transferir esta nueva información en hombres para identificar nuevos factores genéticos de la enfermedad en mujeres”, dijo la doctora Manuela Gago entrevistada por el medio digital.

Esteban Castelao, coautor del estudio, cree que los resultados, aunque preliminares, abren “la posibilidad de desarrollar tratamientos a la medida para varones con cáncer de mama”.

Importante: Mi sugerencia es que platiques con tu especialista sobre este tema.