Cuando el apoyo a una causa ‘se estrella’ en un país machista

La teoría nos dice que cada vez son más los hombres que en el mundo están involucrados en las campañas de concientización sobre el cáncer de mama. Los equipos de la NFL, las armadoras de autos  y la ‘subasta’ que promovió el actor Liam Neeson son algunos ejemplos recientes. En México, este 2012 la LigaMX anunció acciones sin precedente para que el mensaje llegue a un mayor número de mujeres.
Pero ¿qué pasa cuando un equipo del futbol profesional, como el Club León, toma la iniciativa y salta a la cancha luciendo un uniforme en color rosa? Lejos de recordar la causa que apoya, decenas de aficionados y periodistas deportivos usaron las redes sociales para criticar a los jugadores y, de paso, sacar sus prejuicios sexistas.
“Feo como la fregada el uniforme del Leon pero de que los distingues los distingues”, machaba @fantasmasuarez con insistencia, mientras otros usuarios llamaban al equipo los “panteras rosas”, “los leones rosas” y “las fieraaaaazzzzzz”.

 @fantasmasuarez es el nombre de usuario de Ignacio Suárez, periodista de la cadena ESPN, quien durante el partido intercambió otros comentarios y burlas en la red social, tras festejarle la ocurrencia de que el León celebraría sus goles con “una coreografía del grupo Locomía”.
El periodista se refería al grupo de glam español que en la década de 1990 se hizo famoso por su maquillaje  y sus movimientos con abanicos.
Y tal vez, desconociendo lo que es el cáncer de mama y su tratamiento; lo que esta enfermedad causa o causará a una de cada ocho mujeres, y que estamos en un mes que se ha dedicado a crear conciencia de la importancia que tiene que las mujeres se liberen de prejuicios y dejen atrás creencias como el “a mí no me pasará” para que aprendan a autoexplorarse, tuiteó:
“Una cosa es apoyar el cancer de mama pero que el León salga como si fueran los panzas rosas si que es un exceso diria @sancadilla”.
Al leer estas palabras vienen a mi mente muchas pregunta. Una de ella, que sin duda le haría a Suárez, es ¿qué estaríamos dispuestos a hacer, a dar, a pagar para sanar de un cáncer de mama? Quizá el periodista lo desconozca, pero yo sí sé que salir a jugar “como si fueran los panzas rosas” tiene un precio muy bajo para lograrlo… y puede ser una acción muy importante para que mujeres y hombres tomen conciencia de los pasos a seguir para reducir los factores de riesgo de la enfermedad.
Así que, desde mi corazón, agradezco al equipo León por aguantar las presiones, las burlas, los prejuicios…  y salir en un uniforme rosa a apoyar esta causa. ¡Gracias León!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *