En el tema de cáncer de mama los logros NO son por decreto

Leo esta mañana una noticia que llega de Durango y que me causaría grandes carcajadas, si no fuera por lo patético que me resulta el tratamiento de la información. Resulta que el gobernador Jorge Herrera Caldera garantizó que trabajará para que ninguna mujer más sea presa del cáncer de mama.
“Ni una mujer más, sí podemos lograrlo”, expresó durante el llamado Encuentro Café Rosa, organizado por la secretaría local de Salud. 
Para ello, informó que la Unidad Móvil de Mastografías instalada en la Plaza de Armas de la ciudad de Durango permanecerá en operación hasta el 15 de noviembre y, en diciembre, concluirán la Unidad Médica de Especialidad en Cáncer de Mama, en Gómez Palacio, en la que invierten 18 millones de pesos para atender a un universo de 120,000 mujeres de la región lagunera.
Los anuncios del gobernador fueron secundados por su esposa, Teresa Álvarez del Castillo, quien destacó la importancia de impedir una muerte más por cáncer de mama: “ni una más en nuestra familia, ni una más en nuestras comunidades, ni una más en Durango”.
En realidad, los deseos del gobernador y de su esposa son los mismos que puedo tener yo y muchas personas más: que ninguna persona desarrolle cáncer de mama (o de ningún otro), pero de momento eso queda en el terreno de lo irreal y sé que no es con este tipo de discursos ni con el tratamiento que le dan algunos medios (sí, debo ser autocrítica con mi gremio y profesión) como la población estará informada.
La conciencia de la enfermedad, esa de la que tanto se habla en las campañas mediáticas, empieza necesariamente con un mensaje real, honesto, responsable; un mensaje que explique que el cáncer de mama puede desarrollarse sin que aún se conozca a ciencia cierta qué lo detona; que aún disminuyendo al máximo o eliminando los factores de riesgo, habrá algunas personas que lo generarán; y que si es detectado en sus etapas iniciales hay grandes probabilidades de cura.
Además, el mensaje debe pasar por la responsabilidad personal, esa que indica que si me amo, debo demostrármelo; esa que dice que el amor a mí misma se traduce en cuidados y que estos implican la autoexploración mensual y la visita a un médico especialista en cáncer de mama para, de su mano, estar consciente de mi salud.

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