¿(Des)Informando sobre el cáncer de mama?

La mastografía o mamografía está considerada como la “prueba reina” en la detección del cáncer de mama. Sin embargo, la mayoría de las mujeres (de todas las edades) se rehúsa a someterse periódicamente a este estudio, aun cuando se lo recomiende o prescriba un especialista.
Muchos son los mitos -y chistes- que rodean a esa prueba: que si el dolor es insoportable, que si para aguantarla antes debes practicar con la puerta del refrigerador, que si “truena” los implantes… y, más recientemente, que puede ser causa de cáncer de tiroides.
La mayoría de estos mitos son alimentados en los medios masivos de comunicación y en las redes sociales, ya que mensajes sin fundamento se vuelven virales y, por alguna razón que se antoja extraña, pareciera que la mente de las mujeres (y de los hombres) está más abierta a creer mentiras, a pensar mal, que a confiar en los profesionales médicos.
“Será posibleeee???!!! Mujeres: Leer por favor!!! IMPORTANTE!!!!!!!!!!!!!!!!! “Importante comentarle a todas las mujeres: nuestras hijas, nietas, sobrinas, madres y las miles de amigas, y amigos para que lo comenten con sus respectivas mujeres. “El miércoles, el Dr Oz hizo un programa mostrando porqué el Cáncer de Tiroides se está expandiendo rápidamente entre las mujeres. Allí expresó que posiblemente sea consecuencia de las radiografías dentales y las MAMOGRAFÍAS”. Esto es parte de un mensaje que circula profusamente por las redes sociales sin que quienes lo reproducen se detengan siquiera un minuto para pensar si estas afirmaciones son ciertas o, mínimo, si no habrán sacado de contexto el mensaje del Dr. Oz en su programa ni cuándo fue su trasmisión (el miércoles sí, pero de qué semana).
Y, por si esos mensajes “virales” fueran insuficientes, el 5 de septiembre, el canal 2 de Televisa trasmitió el capítulo del programa “La Rosa de Guadalupe”, titulado Tú eres mi única fuerza, en el que se hace referencia a que el cáncer de tiroides se asocia a la exposición de radiaciones rutinarias, como la mastografía, cuando esta se realiza “sin protección” para el área de la tiroides. El programa concluye que “muchas mujeres” desarrollan cáncer de tiroides, por realizarse mastografías sin protección y animando a “luchar” para dar a conocer que la radiación causada por mastografías causa cáncer de tiroides.
Por tratarse de un programa trasmitido en televisión abierta y alcance nacional, el mensaje llegó a millones de mujeres que sumaron más razones para evitar someterse a estudios tal y como se los haya indicado su médico.

Pero ¿qué dicen la ciencia y las autoridades de Salud?

La secretaria federal de Salud emitió un comunicado de prensa para desmentir la relación entre la mastografía y el cáncer de tiroides. Al parecer no tuvo ni la misma difusión ni el impacto de los mensajes en el programa televisivo y las redes sociales.
“Esta información carece de evidencia científica, puesto que los estudios de revisión  afirman que la protección del área tiroidea durante la mastografía es innecesaria y puede incrementar la necesidad de estudios adicionales o tomas repetidas”, asegura.
Las autoridades federales afirman que en los últimos 10 años la mortalidad por cáncer de tiroides se ha mantenido estable en hombres y mujeres, pese al aumento en la cobertura de detección con mastrografía en mujeres de 40 años y más.

La Secretaría de Salud asegura que la técnica de radiación para la toma de placas se dirige directamente a la glándula mamaria sin afectar la tiroides. Además, la radiación dispersa que durante el estudio se genera en la habitación es mínima y equivale a la exposición por media hora a la radiación ambiental, lo que no representa un riesgo adicional para la glándula tiroides.
Más aún, “la protección cervical para radiación sugerida para proteger el área, además de no tener ningún beneficio durante la toma de mastografía, puede disminuir la efectividad de la prueba para detectar un cáncer”.

Esta figura, divulgada por la secretaría federal de Salud y tomada del libro Mammography and the risk of thyroid cancer, de Hendrick Sechopoulos I. (marzo 2012), muestra una imagen mastográfica tomada con protección cervical (izquierda) y una convencional (derecha). En la primera, puede apreciarse que la protección cervical oculta un área de la mastografía en la cual pudieran localizarse imágenes sugestivas de cáncer de mama y, por lo tanto, el diagnóstico hecho a partir de esa sería falso.
“Es importante reafirmar que con base a la evidencia disponible se concluye que la toma de mastografía NO incrementa el riesgo de padecer cáncer de tiroides y por tanto, no es necesario protección del cuello durante la toma de mastografía, ya que no tiene justificación técnica, ni  científica”, dice la secretaría federal de Salud.

Tal vez la estrategia para invitar a las mujeres a que se autoexploren y sometan a los estudios de imagen que les digan los médicos deberá incluir un mensaje en los siguientes términos:  ¡¡¡¡¡IMPORTANTE!!!!!!!! Mujeres: Leer por favor!!! IMPORTANTE!!!!!!!!!!!!!!!!! “Es importante comentarle a todas las mujeres: nuestras hijas, nietas, sobrina, nietas, amigas, amores, que deben autoexplorarse cada mes para detectar cualquier posible cambio en sus senos. Mujer, por amor a ti: ¡¡¡¡¡TÓCATE!!!!