¡Tócate!, una muestra de amor que empieza en la adolescencia

Desde esta semana mi hija Débora (Moshi para mí) empezó a usar un nuevo accesorio. Regalo de su amiga Camila, es de silicón azul con grandes letras blancas. Se trata de una pulsera que es parte de la campaña I Love Boobies Check Your Self!!, que realiza en varios países la fundación Keep a breast para promover la autoexploración desde la adolescencia. Mi hija y su amiga tienen 14 años.

El uso de la pulsera se popularizó desde hace años en Estados Unidos, donde está la sede de la fundación, y hasta el 2010 se habían comercializado más de 2 millones de ellas. Los adolescentes fueron los más entusiastas en adquirirlas y lucirlas en la variada gama de colores con que se producen.


“Son algo innovador entre la abundancia de lazos rosados (símbolo de la lucha contra el cáncer de mama). Estamos tomando un estilo de comunicación y un tabú, y convirtiéndolo en algo positivo”, dijo entonces Kimmy McAfee, vocera de la fundación, en una entrevista con CNN.
Sin embargo, este entusiasmo juvenil no fue compartido por las autoridades escolares de varios estados, como California y Dakota del Sur, porque pensaban que la palabra boobie es ofensiva por la connotación sexual que implica.
Tras haber vivido la experiencia de una inesperada mastectomía por cáncer de mama, saber de los ofendidos argumentos de quienes se oponen al uso de la pulsera me produce risa y me hace ver el largo camino que aún tenemos por delante para lograr que todos amemos el cuerpo con el que transitamos por esta vida. Cuidarlo y demostrarle amar “tocando” los senos cada mes como una medida que busca protegerlos es más que recomendable, y nos toca a nosotras, las adultas, enseñar a nuestras hijas a hacerlo y adquirir el hábito.
Ese es el propósito de Keep a breast. La fundación mundial y sin fines de lucro explica en su página web que todos sus esfuerzos están encaminados a erradicar el cáncer de mama en las generaciones futuras.
La pulsera es sólo una manera de captar la atención de los más jóvenes, pero también incluyen en su estrategia campañas de información que hacen énfasis en una vida sana, libre de las toxinas del entorno en que vivimos, la autoexploración y la detección temprana de la enfermedad.
Algunas de las personalidades que desde el arte impulsan la estrategia de Keep a breast son Katy Perry, Pink, The Foo Fighters y Dita Von Teese.