Una clínica móvil ‘rompe’ con creencias culturales

Esta noticia es positiva y resulta un balance: así como de pronto tenemos informaciones que causan horror, también hay otras que dan gusto, como esta de la Ribera Occidental del Jordán, donde -aun en medio de la ofensiva militar entre israelíes y palestinos- médicos crearon una clínica móvil para atender a las mujeres y, en su caso, lograr diagnósticos tempranos de cáncer de mama.
Sí, sé que en México y en otros países de América Latina hay vehículos que se trasladan entre comunidades apartadas para ofrecer consultas y mastografías, pero esta es una unidad única en su clase: fue equipada por el hospital Augusta Victoria de Jerusalén oriental para funcionar estacionada en zonas aisladas durante meses y es operada solo por mujeres: una médica, una enfermera y una técnica en mastografías.
Y debemos recordar que el área en la que se ubica, además de desértica, enfrenta bombardeos constantes y el conservadurismo extremo del Islam que, más frecuentemente de lo deseable, impide a las mujeres acudir libremente al médico. Aun así, esta clínica móvil ofrece un promedio de 35 consultas al día.
“Al principio, las mujeres tienen miedo, pero luego se sienten cómodas y prometen volver”, explica Issa, una enfermera, mientras examinaba los resultados de una paciente. “Necesitamos una atención de mejor calidad aquí. Necesitamos una mayor toma de conciencia, y este programa mejora la conciencia”.
En 2010, investigadores de la israelí Universidad de Haifa encuestaron a 400 mujeres de entre 30 y 65 años en la Ribera Occidental del Jordán, para conocer la frecuencia con la que se realizaban exámenes y mastografías, así como el nivel general de los servicios ofrecidos por la Autoridad Nacional Palestina (ANP). El estudio concluyó que más de 70 % de las palestinas nunca se habían sometido a una mastografía o a exámenes clínicos. Los principales obstáculos que afrontaban estaban relacionados con sus propias creencias religiosas, su educación, sus niveles de ingresos o el lugar donde habitaban (la ciudad o el campo). “Se deben crear programas educativos para mejorar el entendimiento sobre la importancia de la detección temprana y del conocimiento de pautas (para afrontar la enfermedad), así como crear conciencia y reducir las barreras culturales y sociales”, recomendó el informe.
Según la investigación, hay cuatro centros permanentes para mastografías en Cisjordania. Los estudios son gratis para aquellas palestinas que cuentan con seguro médico, y el costo es de entre cinco y 30 dólares para las que no tienen uno, y que representan alrededor de 20 % de la población, según la agencia IPS.