¡Tócate! ¡Autoexplórate! Sí… ¿pero cómo?

La detección temprana del cáncer de mama, con la que en México se podrían reducir hasta en 40% las muertes que anualmente causa esta enfermedad, pasa necesariamente por la autoexploración
Todas las campañas hacen énfasis en este punto y, sobre todo durante octubre, seremos ‘bombardeadas’ con invitaciones a “autoexplorarnos”, a “tocarnos”, a “examinarnos” mes  a mes. Sin embargo, pocas sabemos cómo hacerlo. Aquí veremos cuál es la técnica que, además, resulta bastante sencilla.
No obstante, debemos recordar algo importante: por más técnica que conozcamos, nada dará resultados si no pasamos a la acción. Así que, mujeres hermosas, las invito a practicar, a autoexplorarse mensualmente, y hacer de esta técnica un hábito de vida saludable y, si ya eres mamá de una adolescente, tienes la doble responsabilidad de enseñar a tu hija y revisarte tú misma.

¿Qué entender por autoexploración?
Una revisión detallada de tus senos, mediante la vista y el tacto. Si lo haces mes a mes llegará el momento en que los conozcas tan bien que estarás posibilitada para detectar hasta la más pequeña anomalía. Y aquí es importante que tengas presente que hasta 80 % de las “bolitas” o “bultitos” que puedas sentir en un seno son benignos, es decir, no se les relaciona con cáncer de mama; así que ¡tócate! sin miedo, dejando a un lado preocupaciones infundadas.

¿Quién debe hacerse la autoexploración?
Todas las mujeres. Sí, desde la adolescencia tras el primer periodo menstrual hasta que dejas atrás la menopausia y lo que sigue, es decir, desde jovencita hasta que tengas vida.

¿Cuándo es el mejor momento para la autoexploración?
Tres días después de que concluye tu periodo menstrual. ¿Por qué? Porque al término de la menstruación, el tejido de los senos es más blando y facilita el proceso. Algunas mujeres dicen que, incluso, “molesta menos”.
Este proceso deberás repetirlo mes con mes. Sólo una vez al mes, así que regálate esos minutos (no serán más de 30) para conocer tus senos.

Si eres de las mujeres que ya no tienen menstruación, elige un día del mes y déjalo fijo para realizarte la autoexploración.

¿Qué debes buscar o sentir?
A.
Diferencias:
– De tamaño, de forma, en el color, en la simetría de los senos y los pezones, y en la textura.
B. Presencia:
– De “bolitas” (nódulos), “hoyitos” (hendiduras) o cambios en la piel.
C. Aumento en el grosor de las venas.
D. Heridas y salida de líquido de los pezones.

La autoexploración en dos pasos
Ya dijimos que este es un proceso de dos fases en el que usas, principalmente, dos sentidos: la vista y el tacto. Yo te sugeriría que el momento que elijas para hacerlo estés en armonía, tranquila, en amor hacia ti y tu cuerpo. Serán sólo unos minutos cada mes, así que aprovéchalos para estar contigo; es un gran regalo para ti.

¡Ahora sí! De pie, frente ante un espejo y desnuda, de la cintura para arriba, te pondrás en cuatro posiciones para observar tus senos desde todos los ángulos posibles:

  1. Con las manos en la cadera, verás tus senos de frente.
  2. Con las manos en la cadera, observarás tus senos de perfil, es decir, deberás alternar cada lado.
  3. Pondrás tus manos en la nuca y las entrelazarás. Luego observarás tus senos de frente y de perfil.
  4. Con las manos en las caderas, te inclinarás y observarás la caída de tus senos.

Después de completar estos cuatro pasos, empezarás la fase dos, en la que palparás tus senos, utilizando los tres dedos centrales de tu mano. Este proceso también se hará en dos partes: una de pie y otra acostada boca arriba.

  1. De pie, pondrás la mano izquierda en la cintura, y con los tres dedos centrales de tu mano derecha empezarás a palpar tu seno, suave, pero firmemente, en el sentido de las manecillas del reloj. Iniciarás el proceso en la axila izquierda y a partir de ahí moverás tu mano derecha en pequeños círculos.   Luego, repetirás el proceso a la inversa: la mano derecha irá a la cadera y utilizarás la izquierda para palpar tu seno derecho.
  2. Revisarás el pezón de cada seno, ejerciendo presión para observar si no sientes ninguna “bolita” detrás de él.
  3. Por último, apretarás el pezón para ver si no le sale ningún líquido.

 Ahora, acostada boca arriba:

  1. Pondrás tu brazo izquierdo atrás de la nuca y utilizarás los tres dedos centrales de tu mano derecha para palpar el seno izquierdo, a partir de la axila, con movimientos circulares, suaves pero firmes, y lo recorrerás en el sentido de las manecillas del reloj.
  2. Palparás el pezón para ver que no haya “bolitas” ocultas.
  3. Presionarás el pezón para ver que no salga ningún líquido.
  4. Repetirás el proceso, pero ahora poniendo el brazo derechos detrás de la nuca y utilizarás los dedos de la mano izquierda para revisar el seno derecho.

¿Ya lo pusiste en práctica? ¿Te quedaron algunas dudas? Aquí te apoyamos con un video (muy breve) donde podrás ver cómo debes hacerlo. Recuerda, mes con mes irás perfeccionando tu técnica y, lo más importante, aprenderás a conocer tus senos.

4 pensamientos en “¡Tócate! ¡Autoexplórate! Sí… ¿pero cómo?

  1. De nada, Tay.
    ¿Sabías cuál es el principal factor de riesgo para generar cáncer de mama? Ser MUJER. Así que para mí es un gusto poder difundir información que es de utilidad para la mujer.
    Y para ampliar la información, ¡ya subí un video!
    Abrazos

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