Un testimonio de lucha, pero sobre todo de amor

Esta semana me conmovió muchísimo conocer el blog de Angelo Merendino sobre el proceso que su esposa, Jennifer, siguió tras enfermar de cáncer de mama.
El fotógrafo estadounidense documentó cada paso del tratamiento de Jennifer y el deterioro físico que le provocó. En hermosas -y desgarradoras- imágenes en blanco y negro dejó el testimonio de su lucha juntos, pero también inmortalizó el amor que los unió desde que se conocieron, ya que él de inmediato supo, sintió que Jennifer era la mujer con la que estaría siempre:

 

“La primera vez que vi a Jennifer lo supe. Supe que ella era la elegida…”, relata en el blog mywifefightwithbreastcancer.com, donde también comparte cómo se comprometieron y casaron en una romántica ceremonia en Central Park.
La historia de amor entre Angelo y Jennifer pronto fue puesta a prueba. Cinco meses después de iniciar su vida juntos, la joven fue diagnosticada con cáncer de mama. Ambos pensaron que juntos saldrían adelante y buscaron vencer al dolor mirándose a los ojos, porque en ellos asomaban sus almas y encontraban la certeza de su amor.
“Jen me enseñó a amar, a escuchar, a dar y creer en los demás y en mí. Nunca he sido tan feliz como lo fui durante ese tiempo”, recuerda Angelo.
Fueron 4 años de dolor crónico y tratamientos severos, de esos que minan el cuerpo y traen ansiedad y miedo a la vida cotidiana, que crean incertidumbre ante un intruso que llegó sin invitación.
Así, Angelo se propuso utilizar la fotografía para darle un rostro al cáncer a través de la imagen de Jennifer, quien murió el 22 de diciembre de 2011, cuando apenas había cumplido 40 años, y al parecer desde enero pasado empezó a plasmar su historia en el blog.
Este testimonio de amor ha dado la vuelta al mundo gracias a las redes sociales y también a los medios, ya que muchos tomaron la historia y la comparten. Así llegó a mí, a través de un amigo. Ver las imágenes y leer los textos me conmovió hasta las lágrimas (sí, sé que esto no resulta tan difícil de lograr porque soy bastante llorona) y o también quise compartilo, aunque no pude hacerlo de inmediato sino hasta hoy, cuando la marea emocional baja.
Por cierto, una gran amiga (Imelda) también posteó esta historia en su Facebook con un mensaje: “Vean esto. Es estremecedor. Encuentra al amor de su vida y, cinco años después, pierde la lucha contra el cáncer…  Y yo, metiche como siempre, respondí al comentario: “Mmmmm … esa lucha no es de perder o ganar; quien la enfrenta, sea cual sea el resultado, es un campeón (campeona)”… y para mí eso es verdad: Jennifer es una campeona. Se fue llena de amor, feliz de haber inspirado este gran amor, y su esposo puede vivir tranquilo, en paz, sabiendo que la amó con todo su ser.

Aquí está sólo un par de las imágenes, pero si quieren verlas todas y conocer más sobre esta historia de amor busquen el blog. Vale la pena.

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